12 de enero de 2013

Números que no cierran

El Ministerio de Salud Pública dio a conocer finalmente el número de abortos registrados en el primer mes de implementado el aborto legal en Uruguay: fueron 200 abortos durante ese primer mes.

Voy a ser sincera con ustedes: las matemáticas no son mi fuerte ni lo han sido nunca. Soy la clase de persona que va al almacén con $100 y se conforma con saber que le tienen que devolver $40 si el kilo de yerba cuesta $60. No obstante, hay una serie de números que no terminan de cerrarme en todo esto, y eso quisiera plantear.

Los promotores del aborto en Uruguay, incluyendo a ONGs proaborto y a jerarcas del Ministerio de Salud Pública, como el propio Subsecretario Dr Leonel Briozzo, han repetido desde tiempos inmemoriales y a todo aquel que quiera (o no) escucharlos que en Uruguay se estimaban entre 30000-33000 abortos ilegales/año. Durante mucho tiempo fue un misterio para mí y para muchos otros de dónde salían esas estimaciones, hasta enterarme finalmente que provenían del estudio de Sanseviero (2003), el cual estimó dichas cifras tomando como referencia la opinión de un profesional de una clínica clandestina en el Interior del país.

No. No es una broma. Se estimaron 30000-33000 abortos ilegales/año en nuestro país a partir de un tamaño muestral N=1, basándose en la opinión de una persona.

Si consideramos que en el año 2011 se registraron un total de 46706 nacimientos, tal como informó la Unidad de Información Nacional de Salud (UINS) del Ministerio de Salud Pública, y asumiendo los 30000-33000 abortos/año estimados por Sanseviero, eso querría decir que hubieron aproximadamente 6,4-7,0 abortos por cada 10 nacimientos.

"¡Paráaaa...!"

Cuestión es: ¿a qué viene este recorrido por un fraude que, como estudiante de Medicina y ante todo como ser humano pensante, me arde más que acostarme en un colchón de ortigas? Quiero proponerles un ejercicio sencillo: a partir de las cifras oficiales recién salidas del horno (200 abortos registrados/mes), y si suponemos que la tendencia se mantendrá relativamente estable por los siguientes once meses, eso nos permite calcular que: 200 abortos/mes x 12 meses = 2400 abortos/año. Una estimación bastante somera, pero basada como mínimo en registros reales (más de lo que el estudio Sanseviero puede decir). Por otro lado, si el estudio Sanseviero hubiera arrojado conclusiones mínimamente coherentes, un promedio de 30000-33000 abortos/año tendría como promedio unos 2500-2750 abortos/mes respectivamente.

Sí, definitivamente hay una diferencia numérica importante. Básicamente, estos resultados pueden explicarse de dos maneras:

La nueva ley es ineficaz. Si asumimos, a los efectos de la hipótesis, que las descabelladas estimaciones de 30000-33000 abortos/año promedio en Uruguay eran ciertas o como mínimo aceptablemente aproximadas a la realidad, eso supondría un promedio de 2500-2750 abortos/mes. Si esta nueva ley sólo consiguió captar en un mes a 200 de esos 2500-2750 casos estimados (es decir, 8%-7,27% de los casos respectivamente), eso la convierte en una ley tanto o más eficaz que la ley de 1938 que tanto denunciaron los promotores del aborto en Uruguay.

Las cifras eran falsas. Si partimos de los 2500-2750 abortos/mes estimados a partir de los 30000-33000 abortos/año estimados, y contrastamos esos números con los 200 abortos registrados efectivamente durante el primer mes de implementados por vía legal, la diferencia es de 2300 (si tomamos 2500 abortos estimados/mes) hasta 2550 (si tomamos 2750 abortos estimados/mes). Gente, vamos a entendernos: un margen de error de 2300-2550 casos entre los 200 abortos registrados y los promedios que esperaríamos por mes si las infladas estimaciones fueran ciertas, no sólo no es una explicación aceptable sino que es un rematado disparate. Si la cifra de 200 abortos registrados/mes se mantiene relativamente estable hasta culminar el año 2013 (es decir, si se registran aproximadamente 2400 abortos/año), esto equivale a haber sobreestimado los abortos entre 12,5-13,75 veces. Si yo puedo calcular una regla de tres, lo puede hacer cualquiera.

Desde luego, habrá que ver cómo prosigue la tendencia en los próximos once meses. Pero a menos que a alguien se le ocurra una ingeniosa explicación, o tenga motivos para creer que los abortos se dispararán en los próximos meses luego de la legalización de la práctica (cosa que los propios promotores del aborto han negado que suceda), es de esperar que la tendencia se mantenga relativamente estable y ni por asomo llegue la realidad a igualar la fantasía que nos vendió el estudio Sanseviero - que ni como estudio ni tan siquiera como encuesta de opinión tiene la menor validez científica.

Los 30000-33000 abortos/año que los promotores del aborto en Uruguay - ONGs proaborto, representantes de partidos políticos, parlamentarios, funcionarios del Ministerio de Salud Pública, entre otros - no solamente fue una mentira con patas cortas (como todas las mentiras): fue una enorme mentira con patas cortas, y desde luego, era imposible que una mentira tan grande se mantuviera en pie indefinidamente sin acabar cayendo por su propio peso.

1 comentario:

  1. Ingeniería Social, solamente eso. Estos tipos querían conseguir el aborto sí o sí y para justificarlo inventaron cifras que de algún modo convencieron a parte de la población que el aborto legal era algo necesario y realista al contexto fáctico que ya se estaba dando. El clásico argumento de dejar lo moral de lado y no tapar el Sol con un dedo. Pero sólo pamplinas. Hermano uruguayos, averigüen ahora qué rol están jugando las industrias cosméticas y farmacéuticas. Sé que en USA se investiga mucho al respecto, tienen Estados con aborto legal hace muchos años, y se sabe que la industria cosmética utiliza a los niños abortados, o como les llaman, "basura biológica", para sus desarrollos.

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